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martes, 6 de agosto de 2013

Coca Cola y Cigarros


Te cambio las cocas y cigarros por una póliza  para proteger a tu familia.

 Una persona de 35 años de edad puede adquirir una póliza a 20 años con suma asegurada de 500,000.00 solo con una prima anual de $4,500.00 con coberturas adicionales de Muerte Accidental, Invalidez total y Permanente, excepción en pago de primas por invalidez.

 ¿Dónde conseguir los $4,500.00?

 Haciendo algunas operaciones aritméticas, nos puede sobrar para otros gastos, o bien, para comprar una suma asegurada mayor.

 Una familia puede consumir una coca familiar de $18.00 tres veces al día; desayuno, comida y cena. Que es lo mismo que 18X3=54X30=$1,620.00X12= $19,440.00.

 Un fumador quema un promedio de dos cajetillas de cigarros al día; que es lo mismo que $40X2=$80.00X30= $2,400X12=$28,800.00

 Cuando alguien invierte en un seguro de vida o de auto, no es para no morir; la muerte es la única certeza que tenemos en la vida. Lo importante aquí es poder materializar el amor que supuestamente tenemos por nuestra familia; esposa, hijos, nietos y padres.

 Si por un lado es verdad que el que muere pasa a otra forma de existencia, donde quizás no necesite de nada material; también es verdad que quien se queda con las responsabilidades en vida, como las deudas, estudios, alimentos de los hijos, se enfrenta a una realidad no planeada, de ahí la importancia de invertir en una póliza. Se modifica el sistema de vida de las personas, pero se puede hacer bien y con dignidad cuando se cuenta con algún efectivo que se reciba en estos casos.

 Todo lo anterior se refiere a la microeconomía; pero quienes tienen esa educación o cultura de prever las necesidades, cumplen con otra función a nivel nacional en la economía de su país. El ser humano es una entidad económica productiva. Entre otras, una de las características que los distinguen de los demás seres vivos, es su capacidad de manipular y transformar su propio entorno, agregando valor a los objetos que lo rodean a través del trabajo que imprime en dichos objetos.

 De esta forma, el hombre, al agregar valor a dichos objetos, los transformará a su vez en bienes, que formarán parte de su patrimonio económico.

 El patrimonio además le permitirá a la humanidad realizar actos de comercio, puede ser heredado, enajenado, embargado, etc. Pero sobre todo, determina, si no del todo, si en buena medida, la calidad, esperanza y afanes de vida del propio ser humano; y ahí se encuentra la importancia que la misma humanidad da al patrimonio.

Las riquezas de muchas familias han sido el producto de acumular el patrimonio que dejaron padres, al patrimonio de los propios hijos.

 Sin embargo, y terriblemente, el patrimonio puede perderse. El patrimonio está sujeto a la posibilidad de perderse por eventualidades de diversa naturaleza. Como personas, estamos permanentemente sujetos al riesgo de perder nuestro patrimonio, y con él, muchas de nuestras capacidades y posibilidades. Esto es un riesgo.

miércoles, 20 de febrero de 2013

LA ENFERMEDAD DEL SIGLO


Parece una exageración; pero vale la pena analizar las actitudes de los jóvenes y otros no tan jóvenes; estos últimos no son tan importantes, puesto que están de salida; pero los jóvenes en cuyas manos está el futuro del mundo en que vivimos, si es preocupante.
Hace cuarenta años Don Telésforo se quejaba con un amigo sobre un empleado que tenia y pensaba correr (en aquel tiempo se podía correr fácilmente a los empleados), decía...”Ese muchacho me desespera; porque cuando le digo ayúdame con esto, o ayúdale a tu compañero, solo puede utilizar una mano, porque siempre tiene ocupada la otra con el cigarro”

Hoy, está generalizado, que en camiones, autos, parques, calles, cafeterías, o en casa; los jóvenes no puedan hacer nada porque tienen los dedos ocupados en teclear su ipad, celular o laptop. Tantito peor, los interrumpes y tendrás problemas.

Es mas no oyen porque siempre se encuentran conectados con cables en las orejas; quizá oyendo música; o simplemente no quieren saber nada del mundo presente; están ausentes; no sienten nada de responsabilidad.
Los jóvenes han perdido interés por lo que los rodea; no desean ver ese mundo bello en el que viven; no levantan la vista, solo sobre sus aparatos en mano.

Están en la escuela y no se identifican con alguna joven bella; en el caso de las jovencitas, no miran a algún joven; salvo que tenga en mano la última versión del ipad5. Los ves caminar como muertos vivientes; algunos hasta jorobados porque no pueden quitar la vista de sus respectivos aparatos.
Ahora bien, esto hacen los jóvenes; la pregunta es ¿Qué con los padres?

Alguno dirá ¿Qué tengo que ver con eso? Son libres de hacer lo que quieran con su vida. Esta parte es la que se puede cuestionar. En principio, cuando se es madre o padre; es por voluntad, a nadie se le obliga ser padre; pero cuando ya lo eres; entonces no puedes ser indiferente.
Los padres son los que deben orientar a sus hijos. Claro, no le digas nada a tu hijo si trae la quincena mediante su aportación en los blogs; es director de mercadotecnia; cierra ventas en línea; todo lo contrario pregúntale si desea otro equipo más afable, para que siga atendiendo el negocio de donde sale su sustento.

¿Qué quieres que le diga a mi hijo?
Todo ha evolucionado; las personas deben evolucionar, no solo la ciencia. Los padres deben tener un canal de comunicación con los hijos. Quinientos años antes de Jesús; ya Sócrates se quejaba de que los jóvenes que veía, eran peores que cuando él era joven.

Ahora sabemos que no es cierto; todos son como deben ser y de acuerdo al tiempo que les toca vivir; pero los jóvenes sin saberlo y sin proponérselo, esperan mucho de ti como padre; esperan que los orientes, que les expliques la vida.
Si no tienes un canal de comunicación con tu hijo; urge que inventes uno; para algunos, ser padre es lo mejor que les ha pasado; para otros, quizá parezca una maldición. Sea uno u otro; se debe cumplir con la misión de ser padre, no a medias. Se debe jugar bien el papel de cada quien. ¿Eres padre? Juega bien o desempeña bien tu papel.

Para un desarrollo deseable entre los jóvenes; deben jugar algún deporte; deben convivir con la familia integrándose en actividades; platicar experiencias con amigos de la misma edad; contemplar la naturaleza y relacionarse con la vida cotidiana. Desde luego, se puede incluir un tiempo, para chatear. Esta escrito…”para todo hay tiempo”.